Las figuras predominantes en los ahora múltiples diseños de las artesanías de "concha de abulón en madera de enebro" son flores, plantas, árboles y animales del semidesierto del Mezquital –quelites, chicalotes, mezquites, conejos, etc- pero de modo muy especial una paloma de largas alas estilizadas que simboliza la fuerza espiritual de una antigua diosa ñahñú.
En este primer trazo, al igual que en la concepción de esta artesanía miniaturista, supervive la delicada sensibilidad artística, espejos, aretes, pulseras, portarretratos, carátulas de reloj, utensilios de escritorio, cruces, llaveros, joyeros, dominós, portafolios, etcétera- nuevos diseños elaborados con concha de abulón y madera de enebro.
Por mucho tiempo los hábiles artesanos adquirieron la concha marina en el mercado Sonora de la capital de la República y de unas décadas a la fecha empezaron a importarla de Ensenada, Baja California, en el extremo noroeste de México.
"Hoy hacemos incrustaciones en todo objeto de uso personal o doméstico que la gente quiera, en camas, estufas, cocinas y oficinas".
"Hoy no sólo hacemos instrumentos musicales en miniatura (guitarras, violines, arpas, etecétera), sino que adornamos toda clase de cosas, muebles, aparatos y objetos de uso personal".
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